Campo

Corresponde al signo jeroglífico "sejet". El arte egipcio utilizó este jeroglífico básicamente en un sentido emblemático para referirse a "lo que producen los campos". Desde el punto de vista lingüístico, sejet significaba "terreno pantanoso", "campos" y "paisaje", y de él derivaban palabras como sejty, "campesino"; sin embargo, en contextos iconográficos este signo es perfectamente intercambiable con el hetep o signo de ofrenda y sus connotaciones. Puesto que los productos del campo eran ofrecidos a los dioses y a los difuntos, el propio campo podía utilizarse como símbolo de las ofrendas. En ocasiones, Sejet se personificaba en una diosa que portaba ofrendas, como ocurre en los relieves del templo de Amenhotep III en Wadi el-Sebua, donde esta divinidad aparece en compañía de figuras de fecundidad masculinas. En esta escena, la Sejet personificada porta una alfombrilla de ofrendas cargada con patos, ocas, huevos y peces bulti, productos de los pantanos que ella representaba. La diosa porta también el signo sejet sobre la cabeza, y se la nombra en la inscripción contigua que declara que lleva hu djefau, "alimentos y provisiones" para el dios. El jeroglífico sejet tuvo también otros usos simbólicos. Una estela de principios del Período Grecorromano muestra al gobernante Ptolomeo hijo de Lagos, ofreciendo el signo para "campo" al dios Harendotes ("Horus protector de su padre"), una forma del dios Horus. Este motivo se basa en representaciones más antiguas, y la inscripción clásica ante el rey conecta directamente la entrega de ofrendas de los campos a su propietario con la esperanza de recibir el don de la vida. En monumentos privados, este signo aparece con un sentido similar. Una estela de ofrenda del noble Maat, perteneciente a la Dinastía XI y actualmente en el Metropolitan Museum of Art, muestra al difunto ante una mesa de ofrendas en la que hay un cuarto anterior de buey y también costillas, un pato y otros bienes amontonados sobre los medios panes cónicos que tradicionalmente aparecen en las mesas de ofrendas. Pero aquí los medios panes de hecho son claramente cañas con una forma parecida a la de la ofrenda requerida, pero que también sugieren un sentido más rico de "ofrendas del campo". El concepto de campo encontraba también expresión en varias creencias sobre la otra vida. En el Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo se dice que el dios sol Ra distribuye, en su viaje nocturno, "campos de ofrendas" a los habitantes del mundo subterráneo. En el capítulo 145 del Libro de los Muertos, al dominio de Osiris se le llama "Campo de Cañas" o laru, y según la doctrina osiríaca el difunto debía labrarlos y vivir en ellos. El trabajo y la cosecha de los generosos cultivos en los "campos del Oeste", como también se les denominó, es también un tema corriente en las viñetas que ilustran el capítulo 109 del mismo libro, que expresa la esperanza en la plenitud de la otra vida. En el Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo y en el Libro de las Puertas se denominan a veces "campos" las divisiones del mundo subterráneo, apareciendo representadas en los muros de muchas tumbas de reyes del Imperio Nuevo. Sin embargo, el jeroglífico sejet rara vez se utilizó en la elaboración de viñetas o en pinturas de tumbas, que tienden a ser más naturalistas en el retrato de estos conceptos.
 
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