Íos

Isla griega del Egeo, en el archipiélago de las Cícladas. Su nombre en la antigüedad era Phoenice. Se trata de una isla montañosa, con acantilados hasta el mar en la mayor parte de su territorio. Está situada a medio camino entre las islas de Naxos y Santorini. Tiene una superficie de unos 18 km de largo por 10 km de ancho, con un área total de 109 km2 aproximadamente. Paros se encuentra a 22,5 km y Naxos a menos de 19 km, ambas al norte. Amorgos se encuentra a 22 km al este y Santorini 18 km al sur. Pertenece al grupo de las islas pequeñas de las Cícladas orientales con Iraklia a 10 km al noreste y Síkinos a 6,5 km al oeste como islas más cercanas. La isla está formada principalmente de rocas compuestas de esquistos, cuarzo y mármol. El pueblo de Íos o Nio estaba al oeste de la isla y tenía un buen puerto. No hay una teoría concreta sobre el origen del nombre "Íos", pero se sostiene que lo más probable es que provenga de "Ión", que significa "piedra", que más tarde derivaría hasta la forma actual. No hay datos exactos sobre el primer asentamiento en la isla, pero varios hallazgos arqueológicos en las tumbas Manganari en el sur, lo han establecido en el III milenio a.C.. Hay indicios de asentamientos micénicos. La colonización griega tuvo lugar alrededor del 1.000 a.C. y en los siglos V y IV a.C. la isla perteneció a la Confederación de Delos, y a continuación, en el siglo III a.C. participó en la Liga de Corinto. Según una antigua tradición, la madre de Homero era de Íos y él mismo fue enterrado aquí. Bajo el dominio romano la isla tuvo su propia moneda. Quedan algunas ruinas. )o( MITOLOGÍA.- Pasando Homero de Samos a Atenas, abordó en ella y murió en el puerto, donde se le erigió un sepulcro del que hablan Estrabón, Plinio y Pausanias. En 1772, se descubrió un sepulcro que se creyó era el del Homero. Es un sarcófago de catorce pies de alto, siete de ancho y cuatro de largo, compuesto de seis piedras, sobre una de las cuales se ve una inscripción griega, que según Heródoto, fue en efecto colocado sobre la tumba de este poeta mucho tiempo después de su muerte. Se encontró en él un esqueleto sentado, pero que la impresión del aire redujo a polvo; un vaso de mármol semejante a un escritorio, una pieza ligera de forma triangular, que se creyó era una pluma para escribir, y un estilo de la misma piedra, que corta el mármol, muy semejante a una navaja. Había también muchas estatuitas teniendo en las espaldas inscripciones que no fue posible leer.
 
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