Isegoría
"libertad de expresión". Derecho a tomar la palabra en la asamblea ateniense (Ecclesía) que poseía cada uno de los ciudadanos que componían el Estado. Constituía uno de los principios básicos del sistema democrático ya que comportaba la posibilidad de que cualquier ciudadano pudiera levantarse en el curso de la asamblea y presentar su propuesta o formular sus objeciones a aquellas propuestas presentadas por otros. Así, cuando se presentaba un asunto a debate en la asamblea, el heraldo mediante la frase "¿quién quiere hablar?" dirigía la invitación a participar a cualquiera de los ciudadanos que así lo considerara. Su introducción se atribuye habitualmente a Clístenes, si bien la existencia de debates parece contraria al espíritu de decisión colectiva que impulsaron las reformas propiciadas por aquél.

