Pertinax

Publio Helvio (Publius Helvius Pertinax) (126-193). Emperador romano nacido en Liguria, hijo de un liberto, que antes de solicitar convertirse en centurión, trabajó como maestro de escuela. La muerte de Cómodo no resolvió ninguno de los conflictos planteados bajo su reinado, pero contribuyó a desvelar algunos problemas latentes durante décadas, cuya eclosión dio lugar a una de las épocas históricas más dinámicas de todo el mundo antiguo. EI 1 de enero de 193 fue proclamado "emperador" Pertinax con el apoyo de los pretorianos y del Senado. Su corto reinado, de menos de tres meses (de enero a 28 marzo), fue insuficiente para realizar un "programa", pero revela un conocimiento claro de los problemas políticos y económicos del Imperio. No en vano Publio Helvio Pertinax procedía de una familia ecuestre y había ingresado en el Senado como beneficiado de adlectio bajo Marco Aurelio. Pertinax fue cónsul en el 175. Gobernó Mesia, Dacia y Siria. Destituido por el favorito de Cómodo, el prefecto Sexto Tigidio Perenne, Pertinax vivió retirado del 182 al 185, cuando fue enviado a gobernar Britannia, sofocando allí un motín de sus soldados. En 192 compartió el consulado con Cómodo, siendo el prefecto de Roma en el momento de su muerte. En su intensa carrera política destacan los cargos relacionados con los alimenta (como procurator y praefectus) y varias legaciones (en Siria y Britannia) en los primeros años de Cómodo, alcanzando incluso, muy raro para una carrera originariamente ecuestre, el proconsulado de África en 188. Por esta razón el Senado no puso obstáculo a su proclamacion: era sin duda uno de los políticos más capaces del momento. Como era costumbre, Pertinax prometió un donativum a los pretorianos de 3.000 denarios per cápita, que cubriría con dificultad al encontrar escasos fondos en el Tesoro. Identificando los graves problemas económicos del Imperio con los de los grupos sociales respectivos, llevó a cabo dos importantes reformas. De un lado, puso a la venta el patrimonium personal de su antecesor, lo que le permitió ser también generoso con el pueblo y el ejército. De otro lado, una política agraria referida a la explotación y propiedad de los agri deserti en beneficio de los cultivadores. No obstante, favoreció asimismo a algunos senadores, privados de sus propiedades bajo el reinado de Cómodo, a quienes devolvió sus bienes. A pesar de ello el nuevo emperador no pudo, o no supo, resolver el problema de la inestabilidad del trono imperial, a voluntad de los pretorianos o de grupos conspiradores ya existentes en el Senado y el ejército. El propio Pertinax fue objeto de al menos tres conspiraciones sucesivas, sin que en las dos primeras tomara represalias contra los conjurados. En la última, que le costó la vida sin cubrir siquiera tres meses de gobierno, se adivina la mano de Laeto, el influyente prefecto del pretorio cansado de la "debilidad" del nuevo emperador. Sin embargo, con su corto reinado Pertinax había inaugurado una nueva forma de gobernar caracterizada por la brevedad de los reinados y la inestabilidad del poder imperial al arbitrio de cualquier postor o usurpador. Además, el origen no noble de Pertinax rompía con la línea de elección habitual entre los miembros de la tradicional nobleza itálica, y su condición de adlectus dejaba paso al trono a los homines novi del Senado, primero, y poco después incluso a los ecuestres. Tres meses después de su muerte, Pertinax fue honrado por el nuevo emperador, Septimio Severo, que lo divinizó y tomó su nombre.
 
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