Salmanasar I

o Shulmanu-ashared I (siglo XIII a.C.). Rey (1.274-1.245) de Asiria, correspondiente a la etapa del llamado Imperio Medio, sucesor de Adad-Nirari I. Salmanasar I desde el primer momento de su reinado hubo de hacer frente a unas cuantas tribus que iban a formar una nueva potencia, llamada Urartu, surgida al norte de su Estado, y a las que consiguió derrotar y castigar, quemando un elevado número de poblaciones. Por la zona occidental, el Estado de Khanigalbat, gobernado entonces por Shattuara II, intentó oponérsele con la ayuda del hitita Khattusilis III y de tropas arameas, pero el rey asirio logró derrotarlo y recuperar amplios territorios (Kashyasi, Sudi, Kharrán) hasta la localidad de Karkemish. Una política de plena asirización y un férreo control terminaron por eliminar la autonomía de Khanigalbat hacia el 1.270. Salmanasar I mantuvo aún refriegas con los hititas, siendo la más seria la que motivó el enfrentamiento militar de Nikhriya, con victoria para el bando asirio. Tras este hecho, Salmanasar I envió una serie de cartas a los reyes vasallos hititas (entre ellas, al de Ugarit), comunicándoles la victoria. Con la Babilonia cassita, Salmanasar I mantuvo una estricta neutralidad, dado que ni a Asiria le interesaba luchar por zonas sureñas, ni Babilonia podía aspirar a llevar sus armas hacia el norte, pues se hallaba en pleno contencioso contra el Elam de Untash-Khumban. Esta relativa tranquilidad con los casitas será aprovechada por Salmanasar para rechazar los ataques de los gutenos y los lullume, al tiempo que recuperaba los territorios del este del Éufrates ocupados por el hitita Hattusil. Con Salmanasar I la ideología religiosa comenzó a mezclarse muy profundamente con lo militar, siendo a partir de entonces el dios Assur quien oficialmente concedería la victoria a los asirios y quien posibilitaría que sus reyes se convirtiesen en "Los que no tienen igual". Los Anales de Salmanasar I se detienen en pormenorizar las cifras de soldados enemigos muertos o mutilados (la ceguera era lo usual), el número de ciudades y poblaciones conquistadas o destruidas y el de personas deportadas, deleitándose la narración en señalar muestras de crueldad. Además de edificar un nuevo palacio y de restaurar el templo de Ishtar en Assur, Salmanasar I construyó una nueva capital política en Kalakh (hoy, Nimrud), situada estratégicamente entre el Tigris y el Gran Zab, enclave que sería abandonado tan pronto como su hijo y sucesor Tukulti-Ninurta I se hizo con el trono a la muerte de su padre, alcanzando Asiria el status de gran potencia. Ver, Imperio asirio, Imperio medio asirio, Reyes de Asiria.
 
Volver