Sardes
o Sardis. Ciudad de Lidia, situada en la colina más septentrional de una estribación del monte Tmolo (hoy, Boz Dag), en la orilla derecha y valle medio del Pactoclo (hoy, Gediz), y célebre en otros tiempos por sus riquezas. Dominaba la fértil llanura de Hermo. En la confluencia de las rutas de Éfeso, Esmirna, Pérgamo y las regiones centrales de Asia Menor. Ciudad de Asia Menor fundada por el rey lidio Giges (ca.687-652) como capital del antiguo reino de Lidia. Si bien durante el siglo VIII a.C. Lidia permaneció eclipsada por la vecina Frigia, con la llegada al poder de la Dinastía Mermnada (ca.680 a.C.) se inicia un período de expansión, el cual se plasma en el crecimiento de su capital, Sardes. Hacia el 644 a.C., invasores cimerios daquearon la ciudad baja de Sardes. A pesar de ello, siguió funcionando como capital de Lidia, hasta la conquista persa por Ciro el Grande, hacia el 546 a.C.. Los persas dieron el nombre de Sardes a toda la satrapía (Sparda, en persa). En Sardes comenzaba ei camino real que conducía a la capital persa de Susa. Fue incendiada por los jonios, apoyados por los atenienses en el 499 a.C., durante la revuelta jónica. Tras la conquista macedonia en el siglo IV a.C. pasó a formar parte del reino seléucida. Tras la batalla de Magnesia, que enfrentó a las fuerzas seléucidas de Antíoco III contra el ejército de Roma, la región pasó a formar parte del reino helenístico de Pérgamo, aliado de Roma. Al morir ei rey Átalo III Filométor de Pérgamo, dejó su reino en herencia a la República romana (133 a.C.), convirtiéndose en la provincia de Asia en 129 a.C.. Sardes fue destruida por un terremoto en el año 17, durante el reinado de Tiberio, si bien fue reconstruida. Llegó a ser posteriormente cabeza de conventus durante el Imperio romano, y capital de la provincia de Lidia durante la última etapa del Imperio y durante el Imperio bizantino. Empezó a decaer tras los saqueos del rey sasánida Cosroes II (617 d.C.). Las ruinas de la ciudad quedan divididas en dos por una carretera. La zona norte este, ocupada por un camino monumental flanqueado por tiendas, un gimnasio y una sinagoga, que datan de la época de los asentamientos judíos en Sardes. Siguiendo el camino se encuentran las ruinas de un teatro helénico y un estadio. Entre los templos destaca el de Artemisa, en cuyas inmediaciones se conserva el altar, una torre de mármol de la época de Antíoco III el Grande (finales del siglo III a.C.) y ruinas bizantinas. A cierta distancia se enclava una necrópolis, en la que destacan dos grandes túmulos antiguos. Hoy, Sart, provincia de Manisa, Turquía. Ver, Sparda, Sardo, Lidia.
)o( MITOLOGÍA.- En sus alrededores había viñedos tan deliciosos, que se decía que Baco había sido criado en Sardes y que había inventado allí el arte de hacer el vino. Ártemis, Prosérpina, Afrodita y Heracles eran adorados en aquella metrópoli, donde se celebraban juegos sagrados en honor de Prosérpina.

