Nudo de Isis

En el antiguo Egipto, era uno de los tantos y tantos amuletos egipcios. Junto con los escarabeos, el djed y el uadjet era uno de los más representados. Corresponde al signo jeroglífico "tiet". El origen exacto de este signo es desconocido, aunque inicialmente tal vez fuera una variante del anj, con el que guarda gran parecido, salvo por los brazos transversales, que en este caso se doblan hacia abajo. En las fuentes escritas, el significado y simbolismo del tiet parece similar al del anj, y normalmente se traduce como "vida" o "bienestar". En contextos flgurativos este signo se encontraba ya como símbolo decorativo en la Dinastía III; junto a los jeroglíficos anj y djed y, en tiempos posteriores, con el cetro uas. Tal vez debido a su frecuente asociación con la columna djed, el tiet se vinculó a Isis, y ambos signos se utilizaron para aludir a Osiris e Isis y a la naturaleza binaria de la propia vida. Por esta asociación con Isis al tiet se le acabó llamando "el nudo de Isis" (por su semejanza con el nudo que aseguraba las ropas de los dioses en muchas representaciones) y "la sangre de Isis". Complejas historias mitológicas se asocian a estos nombres, aunque resulta imposible establecer si estas leyendas preservaban el significado original del objeto tiet o si se elaboraron simplemente para explicar y ampliar los nombres establecidos. Debido a este último nombre, "sangre de Isis", el tiet se utilizó en la elaboración de amuletos funerarios, que se realizaban con piedras semipreciosas rojas tales como cornalina, jaspe y también vidrio rojo. A causa de su significado simbólico, el signo tiet se encuentra con frecuencia junto al djed, en bandas decorativas esculpidas en los muros y columnas de los templos, en la decoración de capillas y en objetos de diferentes clases, como sarcófagos o camas. En ocasiones, aparece personificado en una diosa, de la que el nudo constituye una especie de vestido, con la parte central y las piezas laterales formando un estilizado cinturón. Existen numerosas variantes de este tratamiento del tiet en obras del Período Tardío, donde este signo aparece asociado a las diosas Nut, Hathor, Neftis y, evidentemente, Isis. Sin embargo todas estas variantes se hallan en contextos relacionados con la idea de resurrección y vida eterna. Por otra parte, desde el imperio Antiguo este signo se sincretizaba con los rostros bovinos de las diosas Bat o Hathor, como motivo emblemático referido a su culto. También se utilizó como insignia de oficio para el jerep-ah (el mayordomo o "encargado" de palacio). A partir del Tercer Período intermedio se encuentran muchos signos tiet con el rostro con orejas de vaca de la diosa Hathor, como amuletos que colgaban de los cinturones de las estatuas. Las estatuas en bloque que incluían este detalle a menudo lo mostraban colgando de forma llamativa sobre las rodillas de la figura sentada. Sin embargo, en ejemplos tardíos como este el emblema aparecía más bien como un amuleto de protección que no como una insignia de oficio.
 
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