Amaltea

Amaltea es el nombre de la nodriza que, en el Ida de Creta, amamantó a Zeus cuando niño y lo crió en secreto para sustraerlo a la búsqueda de Crono, que quería devorarlo. Para los antiguos, Amaltea es tan pronto la cabra que dio su leche al niño, como una ninfa, y ésta es la versión más corriente. Contábase que Amaltea había colgado al niño de un árbol para que su padre no pudiese hallarlo "ni en el cielo, ni en la tierra, ni en el mar", y que había reunido a su alrededor a los Curetes, cuyos cantos y danzas bulliciosas ahogaban sus gritos. La cabra que suministraba la leche se llamaba, simplemente, Aix (la Cabra); era un ser terrorífico, descendiente de Helio (el Sol). Los Titanes temblaban de tal modo sólo al verla, que la Tierra, a petición suya, había ocultado al animal en una caverna de las montañas de Creta. Más tarde, cuando Zeus luchó contra los Titanes, se hizo una armadura con la piel de la cabra: esta armadura es la égida. Cuéntáse también que un día, jugando, Zeus quebró un cuerno del animal y lo regaló a Amaltea, prometiéndole que el cuerno se llenaría milagrosamente de todos los frutos que ella deseara. Es el Cuerno de Amaltea, o de la Abundancia. Ver, Aqueloo, Adamantea.
 
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