Boios

o Boyos o Boii. Nombre romano de una tribu de la Edad del Hierro ubicada al principio de su historia en Europa central, quizás en las regiones que aún conservan su nombre: Baviera y Bohemia. Los historiadores griegos y romanos de finales de la República romana y los imperiales, los consideraban una tribu gala o celta; esto es, un miembro de un grupo étnico europeo más amplio. La lengua específica de los boyos se desconoce. La tribu ha sido atestiguada en diversas ocasiones por varios historiadores en la Galia Transalpina, Pannonia, Bohemia, Moravia y Eslovaquia occidental. Además, la evidencia arqueológica indica que en el siglo II a.C. los celtas se expandieron desde Bohemia, tierra natal de los boyos, a través del valle del Klodzko hacia Silesia, hoy parte de Polonia. Practicaban el rito crematorio desde época temprana. Aparecen por vez primera en la historia en relación con la invasión gala del norte de Italia, ca.400 a.C.. Los boyos y otros celtas de la región del Danubio pudieron haber formado parte de la invasión celta de Grecia un siglo después de la invasión de Italia. Fueron derrotados, pero no antes de haberse asentado en Anatolia central, que pasó a ser conocida como Galacia. Dos siglos más tarde Julio César documentó el último desplazamiento de los boyos de la región del Danubio por los suevos germanos, la pérdida de la mayor parte de su población en batalla contra los romanos, y la dispersión de los supervivientes entre otras tribus. El resto de la población boya bajo esta u otra denominación estaba entonces muy dispersa. Para la época del Imperio romano se habían asimilado a las culturas dominantes en sus regiones. La estructura tribal fue reemplazada por un gobierno tipo monárquico o imperial, y los boyos desaparecieron en todo salvo en nombres y tradiciones locales, que perduraron algún tiempo. En el siglo I a.C. los boyos, viviendo en un oppidum de Bratislava (Eslovaquia) acuñaron biatecos, monedas de alta calidad con inscripciones, probablemente de nombres de reyes, en letras latinas. Ésta es la única "fuente escrita" proporcionada por los propios boyos. En un momento dado de su historia, se dividieron en dos grupos, uno que partió hacia el centro de Europa y otro que se internó en el norte de la península italiana. )o()o( BOYOS DEL DANUBIO )o( El primero de estos grupos se asentó en Bohemia en el siglo V a.C., y según algunos expertos, dieron el nombre a la región, pues parece ser que Bohemia, significa morada de los boyos. En contra de la interpretación de los escritores clásicos, los boyos panonios atestiguados en fuentes tardías no son sólo los restos de aquellos que habían ido a Italia, sino más bien otra división de la tribu, que se había asentado allí mucho antes. Los ritos de enterramiento de los boyos italianos muestran muchos parecidos con la Bohemia contemporánea, como la inhumación, que era infrecuente con los otros galos cisalpinos, o la ausencia de los torques típicamente celtas occidentales. Esto hace que sea mucho más probable que los boyos cisalpinos realmente fueran originarios de Bohemia más que a la inversa. Los boyos panonios están mencionados de nuevo a finales del siglo II a.C. cuando ellos rechazaron a los cimbrios y los teutones. Más tarde, atacaron a la ciudad de Noreya (en la moderna Austria) poco antes de que un grupo de boyos (32.000 según Julio César) se unieran a los helvecios en su intento de asentarse en la Galia occidental. Después de la derrota de los helvecios en Bibracte, la influyente tribu hedua permitió a los supervivientes boyos asentarse en su territorio, donde ocuparon el oppidum de Gorgóbina. Aunque fueron atacados por Vercingétorix durante una fase de la guerra, lo apoyaron con dos mil hombres en la batalla de Alesia. De nuevo, otra parte de los boyos permanecieron más cerca de su patria tradicional, y se asentaron en las tierras bajas húngaras por el Danubio y el Mura, con centro en Bratislava. Alrededor del año 40 a.C. chocaron con el creciente poder de los dacios bajo su rey Berebistas y fueron derrotados. Cuando los romanos finalmente conquistaron Pannonia en el año 8, los boyos no parecen habérseles opuesto. Su anterior territorio era ahora llamada deserta Boiorum (deserta significa desierto, esto es, "vacío o escasamente poblado"). Sin embargo, los boyos no habían sido exterminados: hay una civitas Boiorum et Azaliorum (los azalios serían una tribu vecina) que estaba bajo la jurisdicción de un prefecto de la orilla danubiana (praefectus ripae Danuvii). Esta civitas, un término administrativo romano usual designa tanto a la ciudad como al distrito tribal alrededor de él, fue más tarde unida a la ciudad de Carnuntum. Fueron expulsados de la región por los marcomanos hacia el siglo I. )o()o( BOYOS EN EL NORTE DE ITALIA )o( Respecto a su asentamiento en el norte de Italia, Polibio narra que los celtas eran vecinos cercanos de los etruscos y "pusieron sus ojos codiciosos en su bello país". Este segundo grupo penetró en Italia, hacia el año 400 a.C. junto a los senones, y se asentaron en el valle del Po, expulsando a los etruscos y reasentándose allí. Los boyos tomaron la orilla derecha en el centro del valle. Estrabón confirma que los boyos emigraron desde sus tierras cruzando los Alpes y eran una de las tribus más grandes de los celtas. Livio añade "que los boyos y los lingones cruzaron el Poeninus mons, que según la costumbre romana de llamar a un paso de montaña mons, se refiere a un paso en los Alpes Peninos, muy probablemente el paso del Gran San Bernardo, y encontró ya ocupado el país entre los Alpes y el río Po. Cruzaron el Po en balsas, expulsaron a los etruscos y a los umbrios cerca de los Apeninos y se asentaron allí. En Italia, los boyos ocuparon la antigua ciudad etrusca de Felsina y la región alrededor de ella. Cambió su nombre por el céltico de Bononia (Bolonia), ciudad que se transformó en capital de los boyos. Más tarde los romanos fundaron una colonia con el mismo nombre de Bononia. La evidencia arqueológica en Bolonia y sus alrededores contradice el testimonio de Polibio y Livio en algunos aspectos. Dicen que los boyos expulsaron a los etruscos y quizás algunos se vieron obligados a marchar. También, Polibio retrata a los celtas en Italia como que vivían en cabañas en pueblos sin murallas, sin muebles, durmiendo en camas de hojas. Ellos practicaban la agricultura y la guerra, y no tenían conocimiento de ninguna otra arte o ciencia. Su riqueza era exclusivamente el oro y el ganado, que eran portátiles. La evidencia arqueológica indica que los boyos no destruyeron ni despoblaron Felsina, sino que simplemente se trasladaron a ella y se convirtieron en parte de la población a través de matrimonios mixtos. Los cementerios de la época en Bolonia contienen armas de La Téne y otros artefactos, vinculando a los boyos a esta cultura, y también objetos etruscos, como espejos de bronce. En Monte Bibele, no lejos, una tumba contiene armas de La Téne y una vasija con un nombre femenino etrusco rayado en ella. Los puntos de vista de los autores romanos en relación con el modo de vida celta son más severos de lo que sugieren los restos, sea cual sea la razón, aún pendiente de aclarar por los eruditos. Los boyos de hecho se apropiaron de mujeres y riquezas etruscas, viviendo al menos en parte en entornos urbanos desarrollados por los etruscos, a los que no expulsaron, al menos no enteramente. En la segunda mitad del siglo III a.C., los boyos se aliaron con otros galos cisalpinos y los etruscos en contra de Roma. En el año 218 a.C., y durante el transcurso de la Segunda Guerra Púnica, ofrecieron su apoyo a las tropas de Aníbal, matando al general romano L. Postumio Albino, cuyo cráneo fue entonces convertido en un bol de sacrificios. Poco tiempo después, fueron derrotados en Telamón en el año 224 a.C. y finalmente en 193 a.C. cerca de Mutina. Tras la pérdida de su capital, una gran proporción de los boyos abandonaron Italia. Ver, Telamón (Batalla de).
 
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