Rey sustituto

Estratagema mediante la que los asirios pretendían engañar al destino eligiendo una persona que asumía el reino durante un período de 100 días sustituyendo al verdadero monarca para, una vez concluido este tiempo, ser eliminada y sepultada como correspondía a la dignidad real. De esta manera se pretendía neutralizar un presagio fatal o un signo de carácter funesto emitido sobre el auténtico monarca.
 
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