Símaco

Quinto Aurelio (Quintus Aurelius Symmachus) (ca.340-ca.410). Político y orador latino. Miembro de una distinguida familia, recibió la educación retórica adecuada a un personaje de su posición y acabó siendo el más famoso orador de su tiempo, lo que le permitió acceder a los más altos oficios públicos (procónsul de África en el 373, prefecto de la Urbe en el 384 y 385, cónsul en el 391). En el 369 condujo una embajada a la Galia, donde, entre otras casas, entró en relaciones con Ausonio. Símaco se convirtió en uno de los últimos grandes defensores del paganismo, una posición reforzada algo antes de su época por el restablecimiento de los viejos dioses decretado por Juliano (361). La crisis vino cuando Graciano decidió en el 382 que se retirase de la Curia el altar a la Victoria que había presidido tradicionalmente los debates del Senado. Símaco lideró el partido pagano que reclamaba la abolición de la medida, pero enfrente tenía a un oponente tan formidable como Ambrosio, y aunque hubo victorias parciales (Eugenio). los paganos acabaron perdiendo definitivamente la partida. Pero la razón mayor de la fama de Símaco procede de su inmensa correspondencia (900 cartas), reunidas en diez libros, de los cuales nueve son privadas y uno agrupa su correspondencia oficial como prefecto, publicadas póstumamente por su hijo según un orden parecido al de Plinio, y también sus esfuerzos por la renovación intelectual de la tradición romana; en la práctica, las ediciones de autores clásicos hechas por Símaco y sus amigos son la base de nuestro conocimiento del legado de la Antigüedad. Aparece como personaje en las Saturnalia de Macrobio.
 
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