Alavio

o Alavivo. En el año 375, los hunos, se desplazaron desde las estepas asiáticas del sur de Rusia hacia el oeste presionando y desplazando a su vez a los ostrogodos, quienes de la misma forma empujarían a los visigodos contra las fronteras del Imperio romano. En el año 376, un grupo muy numeroso de visigodos acaudillados por Fritigerno y Alavivo, intentaron cruzar la frontera del Danubio. Su situación era realmente desesperada, el hambre estaba acabando con ellos y el emperador romano Valente les permitió la entrada. Se produjeron entonces una serie interminable de abusos por parte de las autoridades romanas. La situación explotó cuando fueron asesinados algunos importantes visigodos próximos a Fritigerno y Alavivo, y los visigodos comenzaron entonces a asolar la región. La rebelión llego a ser tan grave y preocupante que el mismo emperador romano, Valente, se puso al frente para acabar con ella. El 19 de Agosto de 378 cerca de la ciudad de Adrianopolis (Edirne, Turquía) tuvo lugar una de las batallas mas importantes y decisivas de la historia. En Adrianapolis 18.000 visigodos se enfrentaron y derrotaron a unos 70.000 romanos, muriendo el mismo emperador en la batalla. Posteriormente se dirigieron contra la propia ciudad que no pudieron tomar, se retiraron y con la misma intención marcharon contra Constantinopla, pero sus limitaciones en la guerra de asedio hizo que fuesen fácilmente rechazados. A partir de entonces se quedarían en los Balcanes dedicándose al saqueo en busca de botín. La derrota en Adrianápolis supuso un duro revés para el ejército romano del que ya nunca se recuperaría. Ver, Adrianopolis (Batalla de).
 
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