Accarón
o Accron o Acron. Fue la menos importante de las cinco satrapías que tenían los filisteos en Palestina, al ser ocupada por los israelitas. Citada diferentes veces en varios libros del Antiguo Testamento, en especial los de Josúe, varios de los Reyes y los Profetas. Estuvo emplazada cerca del mar, entre Azoto y Jamnia hacia el este. En 1838 se descubrió la población de Aker, en la que pudieron habitar unas 800 personas, con reducidas viviendas de uno o dos pisos y de tres metros de altura, construidas con adobes, situada entre Emaús-Nicópolis, al este, y Jamnia o Sabué, al oeste, que corresponde sin duda a la antigua Accarón. La historia de esta ciudad está enlazada, con importantes hechos del pueblo de Dios. Josué la asigna a la tribu de Judá, después fue concedida a la de Dan, y posteriormente fue reconquistada por los filisteos. En este período de tiempo el Arca de la Alianza había caído en poder de los filisteos, fue transportada de Azoto a Get y de aquí a Accarón, de donde es conducida, con varios presentes expiatorios, a la próxima Betsames. Accarón fue elegida para guardar el principal templo que los filisteos habían dedicado al dios Baal, a quien atribuían poder contra las picaduras de moscas y contra ciertas enfermedades. Allí acudió el rey Ocozias para saber si obtendría la curación de un mal proveniente de una caída grave. En 147 a.C., Alejandro Balas, titulado hijo de Antíoco Epifanes, que había logrado hacerse-próclamar rey de Siria y pactado una alianza con Jonatás Macabeo, le regaló la ciudad de Accarón con todas sus dependencias. Hasta el tiempo de las Cruzadas. es mencionada por varios escritores. Desde el siglo XIV cae en completo olvido. Las inscripciones de Senaaquerib, de Assaraddon y de Assurbanipal la mencionan varias veces. Habitantes, accaronitas.

