Adad-Nirari III
(ss. IX-VIII a.C.). Rey (810-783) del Imperio Nuevo asirio. Hijo de Shamshi-Adad V y, nieto por tanto de Salmanasar III. Su madre fue Sammuramat. Si bien Adad-Nirari sucedió a su padre oficialmente en 810, en realidad no reinó hasta cinco años después, seguramente por ser demasiado joven a la muerte de Shamshi-Adad. Durante los cuatro primeros años Sammuramat (la Semíramis de la leyenda de Heródoto), su madre, habría sido regente, llevando las riendas del poder (810-807) con la colaboración de importantes oficiales, entre ellos el poderoso turtanu Nergal-ilia, para controlar mejor el poder asirio y luchar victoriosamente contra medos y mancos, así como contra la ciudad de Guzana. Por los Anales se conocen otras siete campañas en Media y cuatro en Khubuskhia. Alcanzada la mayoría de edad, Adad-nirari III continuó con las usuales expediciones asirias, especialmente las llevadas a cabo contra el rey de Arpad (Siria), contra la región de Khazazu y contra varios enclaves fenicios, llegando al Mediterráneo. En el año 806 atacó a Damasco, lo que le produjo el tributo de Mari, nuevo rey de aquel Estado, y el de otros príncipes de la zona, e incluso del rey Joás de Israel. También llevó sus armas contra Babilonia, en una campaña que duró dos años; sin embargo, luego restituyó las estatuas de los dioses que había arrebatado a los babilonios, así como devolvió la libertad a Baba-akh-iddina, capturado por Shamshi-Adad V, al tiempo que firmaba la paz con ellos. Adad-nirari III en el año 22 de su gobierno puso los cimientos del templo de Nabu en Nínive, que fue finalizado muy rápidamente. El culto hacia este dios babilónico indicaba un cambio en la mentalidad asiria hacia su rival Babilonia, de cuya herencia cultural se creía depositaria tal potencia. El rey Adad-nirari III, que había sabido restaurar el orden en su Imperio gracias a una adecuada administración (los textos de Guzana son significativos para conocer la vida de una provincia asiria), hubo de tolerar en sus últimos años de reinado la expansión del reino de Urartu (reyes Ishpuini, Menua y Argishti I) por el sur de Armenia, inquietando con ello a algunos territorios vasallos de Asiria. Son muy interesantes algunas de las estelas de Adad-nirari III (de Tell al-Rimah, de Saba'a, por ejemplo) en las que junto a los textos aparece su propia efigie. Los sucesores de Adad-Nirari fueron sus tres hijos: Salmanasar IV, Asur-Dan III y Asur-Nirari V, que reinaron sucesivamente.

