Awan

Reino de la región de Elam, al sur de Susa. La ciudad de Awan, de localización incierta, estaba situada al oeste del actual Irán. Una inscripción del rey Ibisin de Ur (ca.2.028-2.004) sugiere que la tierra de Awan era colindante con el distrito de Susa. La Dinastía de Awan va a dominar Elam y será hegemónica hasta el 2.325 en que los elamitas pasan a ser tributarios de Sargón I de Akkad. Awan se rebelará contra Rimush, su hijo y sucesor, bajo el rey Lukhkhishshan, hijo de Hishiprashini, auxiliado por Sidgau, rey de Warkshe, pero la rebelión será sofocada. Las campañas de Sargón y Rimush tenían una finalidad económica de búsqueda de materiales, y no de conquista permanente. El rey de Akkad, Manishtushu, va a continuar las luchas al sur de Elam, llegando a la zona del golfo Pérsico y estableciendo uns alianza con 32 ciudades de la costa de Arabia. En tiempos del rey Naram-Sîn de Akkad, se hará un tratado entre el rey de Susa, vasallo de Naram-Sîn, y el rey de Awan, Khita o Hita, probablemente también tributario, tratado que es el primer texto elamita en caracteres cuneiformes conocido, pero de interpretación muy compleja. Awan va arecuperar la plena independencia ca.2.221 y va a conseguir la hegemonía de Elam durante más de un siglo. En la segunda mitad del siglo XXII los guti ocuparán el país y en 2.116, el rey Utuk-hegal de Uruk, derrotará al rey guti Tiriqan, en una batalla entre Kish y Nippur. El rey de Awan, Puzur-Inshushinak, conquistará Susa y Anshan, estableciendo una confederación elamita con la sumisión de los reyes de Simashki. Sus sucesores perderán Susa y la dinastía surgida del reino de Simashki, será el único poder en el Elam. En el tercer milenio, Awan mantuvo intensas relaciones comerciales con importantes enclaves comerciales mesopotámicos como Lagash, ciudad de la importaba alimentos principalmente y exportaba ganado, lana, esclavos y plata entre otras cosas. Un texto de la época hace referencia al envío de un cargamento de estaño al gobernador de la ciudad elamita de Urua, el cual se comprometía a trabajar el material y devolverlo hecho bronce, lo que pone de manifiesto la superioridad en el conocimiento y la técnica de la a metalurgia que poseían los elamitas por encima de los sumerios. Las causas de los conflictos que hubo entre estos y los elamitas, se deben más que nada al intento de los reyes sumerios de apoderarse del mercado con el Marhasi, región situada más al oriente que Elam, que era rica en productos de lujo y de todo tipo, pero en especial en piedras preciosas. Durante la etapa acadia, los elamitas consiguieron evitar la total asimilación, por parte de los acadios, de sus dominios. La capital Anshan, localizada en lugar abrupto y montañoso de Iran sur occidental, jamás fue tomada por Akkad. De hecho los elamitas fueron una fuente de las tensiones que desestabilizarían el estado acadio hasta su definitiva caída a manos de los gutium. Ver, Dinastía de Awan.
 
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