Europa
Término que designaba en un principio, entre algunos autores griegos, el continente griego en oposición al Peloponeso y las islas, sin límites precisos ni bien definidos, si bien parece que abarcaba las regiones situadas entre el Adriático y el mar Negro. El término adquirirá progresivamente una ampliación geográfica, que lo condujo hasta abarcar todo el territorio que se extendía hasta el estrecho de Gibraltar, y una connotación política, al contraponerse significativamente a Asia, como representantes respectivas de la libertad y de la esclavitud. Dicha contraposición no fue asumida por el mundo romano, que consideraba Europa sólo una parte más del orbe habitado con cuya totalidad, y no con una de sus partes, se sentía identificada Roma a nivel ideológico. La antítesis ideológica para los romanos será la existente entre Occidente y Oriente. Será a finales del siglo V, con la caída del Imperio romano de Occidente, cuando el término "Europa" asumirá de nuevo una parte del significado originario para referirse a la actual Europa occidental, pero más como un concepto de carácter cultural que puramente geográfico.

