Anfíloco
(san) (siglo IV). Obispo de Iconio, notable por su celo contra los herejes. Fue amigo íntimo de san Gregorio Nazianceno, su primo, y de san Basilio de Cesarea, aunque era más joven que ellos. Sus cartas a Anfíloco son nuestra principal fuente de información. Anfíloco nació en Capadocia. En su juventud, fue retórico en Constantinopla, donde, según parece tuvo dificultades económicas. En el año 374, cuando tenía unos treinta y cinco años, Anfíloco fue elegido obispo de Iconio. Convocó en esta ciudad un concilio contra los herejes macedonianos, que negaban la divinidad del Espíritu Santo y, en el año 381, asistió al Concilio Ecuménico de Constantinopla contra los mismos herejes. Allí conoció a san Jerónimo, a quien leyó su propio tratado sobre el Espíritu Santo. El emperador Teodosio I, a petición de Anfíloco, prohibió las reuniones públicas y privadas de los arrianos. Anfíloco combatió también celosamente la naciente herejía de los mesalianos, que ponían la esencia de la religión en la oración exclusivamente. El santo presidió en Sida de Pamfilia un sínodo contra dichos herejes. Anfíloco fue quien predicó el panegírico de san Basilio en sus funerales. Murió en el 384. La iglesia celebra su fiesta en 23 de noviembre.

