Anteros
El "amor contrario o recíproco". Habría nacido de Ares y Afrodita, hija de Zeus y Dione. Es la personificación del amor correspondido, vengador del amor no correspondido. Los antiguos nos dicen que, lamentándose Afrodita con Temis de que su hijo Eros siempre fuese niño, le respondió la diosa consultada, que no crecería mientras no tuviese un hermano. Entonces Afrodita dio a luz a Anteros, en cuya compañía comenzó el Eros a crecer. Por medio de esta graciosa ficción pretendían dar a entender los antiguos que la correspondencia acrecienta el amor. Representaban a ambos Amores en forma de niños alados con carcaj, flechas y talabarte. En un bajorrelieve antiguo se les ve en actitud de jugar, disputándose una palma. Pausanias habla de otra estatua de Anteros que tenía dos gallos sobre su seno, excitándoles a que le picasen en la cabeza. Los dos Cupidos alados que tiran del carro de Venus, según se ven en una medalla de la familia Julia, son considerados por algunos estudiosos como Eros y Anteros. Bajo esta forma estaban pintados en casi todas las academias de los griegos, con el objeto de inspirar a los discípulos el respeto y reconocimiento que debían a sus maestros. Anteros participó de los honores divinos con su madre y su hermano, y los atenienses le erigieron un altar. En Atenas se le consideraba también como el dios vengador de un amor despreciado. Servio parece entender con esta palabra una divinidad que curaba del amor. Otros mitólogos le suponen hijo de la Noche y el Erebo, o bien del Infierno y la Noche, considerándole únicamente como una dividad subalterna, cuyos compañeros son la Embriaguez, la Tristeza, la Disputa, etc. Lo plasman con flechas de plomo para significar que la pasión que causa es transitoria o de poca duración, a la que sucede la saciedad y el fastidio, al paso que el verdadero Amor dispara saetas de oro que inspiran una satisfacción pura y verdadera y efectos virtuosos y sinceros. Ver, Eros.

