Antígono II
Gonatas "el patizambo" (ca.320-240/239 a.C.). Hijo de Demetrio Poliorcetes y Fila, hija de Antípatro, y nieto de Antígono el Cíclope. Nacido en Gonnoi, Tesalia, de donde le viene su sobrenombre. Cuando se produjo la expulsión de su padre de Macedonia (288), Antígono era gobernador de las posesiones que éste tenía en Grecia, lo que le sirvió de base de operaciones para intentar el asalto a Macedonia, si bien fue expulsado de Atenas y de Tesalia. A la muerte de Demetrio, Antígono tomó el título de rey (283), aunque Macedonia no estaba todavía en su poder. Se opuso al reinado de Ptolomeo Ceraunos en Macedonia y Tracia, aspirando también él al trono. Por ello, desaparecidos Lisímaco y Seleuco, intentó penetrar en Macedonia (280), pero Ptolomeo se lo impidió gracias al apoyo de Antíoco I, hijo y sucesor de Seleuco I, derrotándole en el mar, fracaso que repercutió negativamente en sus dominios griegos, que quedaron reducidos a unas cuantas plazas. La situación cambió al producirse una invasión celta, que tras provocar la derrota y muerte de Ptolomeo (279), llegó hasta el corazón de Grecia, siendo rechazada gracias al esfuerzo de beocios y etolios. En estas circunstancias, Antígono vio la ocasión para apoderarse de Macedonia, que atravesaba una profunda crisis. Abandonando el Asia Menor, donde combatía en apoyo de Nicomedes de Bitinia contra Antíoco I de Siria, en el año 277 Antígono desembarcó en Tracia y venció a un numeroso contingente celta cerca de Lisimaquia, lo que le permitió presentarse en Macedonia no como el hijo de un rey impopular, sino como "salvador" (sóter); Antígono completó su éxito eliminando a los posibles pretendientes, como Antípatro, que murió combatiendo, y Ptolomeo, hijo de Lisímaco, quien huyó a Asia. En el año 276, Antígono fue aceptado como rey de Macedonia. Sin embargo, su posición era todavía débil, lo que fue aprovechado por Pirro, rey de Epiro, quien se apropió de parte de Macedonia y de Tesalia (274); pero dos años más tarde Pirro invadió el Peloponeso, lo que permitió a Antígono recuperar lo perdido, y aliándose con el rey espartano Areo I, atacó a Pirro, quien finalmente cayó en Argos (272). La hegemonía macedónica en Grecia parecía asegurada con la presencia de su hermanastro Crátero en Corinto y la instalación de tiranías en diversas ciudades del Peloponeso (Aristodemo). En su contra, Ptolomeo II de Egipto fomentó una alianza formada por Esparta, algunos Estados peloponesios y Atenas que culminó en la llamada guerra de Cremónides, la cual terminó con la victoria de Antígono: los espartanos fueron detenidos en el istmo de Corinto (265), Atenas capituló (262), Alejandro II fue expulsado del Epiro y una escuadra egipcia de socorro fue derrotada en Cos (262). La paz firmada entre Antígono y Ptolomeo en 261 reconocía las posiciones del primero. Sin embargo, al año siguiente Antigono participó en la segunda guerra siria al lado de su cuñado Antioco II contra Egipto, pero en el 255 firmó la paz por separado. Su hegemonía en Grecia se vio seriamente amenazada por la defección de su sobrino Alejandro en Corinto (253), que finalmente logró superar (245), y por la expansión de la liga aquea, cuyo dirigente Arato llegó a apoderarse de Corinto (243). En estas circunstancias, Antígono murió en el 239, después de haber restaurado la situación interna de Macedonia tras tantos años de guerra. Las guerras intermitentes que Macedonia tuvo que soportar durante la segunda mitad del siglo III a.C., demostraron que la hegemonía era puesta a menudo en entredicho no sólo por las dinastías rivales, sino también por las propias ciudades griegas, algunas de las cuales llegaron a colaborar con egipcios o seléucidas para resolver los conflictos de intereses existentes entre ellas. Fue un general capaz y un modelo de cultura y de saber literario y filosófico. Le sucedió su hijo Demetrio II.

