Manasés

o Manasse o Manasses o Manasseh (siglo VII a.C.). Rey (687-642) de Judá. Hijo y sucesor de Ezequías y de Hafsi-bah, subió al trono a los doce años. Al tolerar por influencia de sus consejeros el culto idolátrico (Baal, Ashtarté, Shamash), se pasó del más puro yahvismo a un absoluto sincretismo religioso y formas paganas en las que la magia y otras prácticas adivinatorias tomaron carta de naturaleza. Incluso en una ocasión el propio Manasés inmoló a su hijo en honor de Molok. Políticamente hubo de tributar a los reyes asirios, gobernados entonces por Asarhaddón, potencia a la que incluso fue deportado al participar el rey en una gran rebelión que apoyaba a Shamash-shum-ukin de Babilonia en contra de su hermano Asurbanipal de Asiria. Liberado finalmente de su cautiverio en Babilonia, pues había sido conducido allí y no a Nínive, por Assurbanipal, a cambio de suministrarle refuerzos y ayuda en caso de un ataque egipcio, pasó sus últimos años convertido al yahvismo. A su muerte fue enterrado en el sepulcro del rey Azarías; el trono pasó a su hijo Amón. Entre los Apócrifos del Antiguo Testamento se halla una Oración de Manasés, relativa a la historia de tal rey. Ver, Cronología de Judá.
 
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