Arquelao

(ss. V-IV a.C.). Rey de Macedonia (ca.413-399) de la Dinastía de los Argéadas, e hijo ilegítimo y sucesor de Pérdicas II. Dada su condición de bastardo, pues era hijo de una esclava, su acceso al trono estuvo señalado por la eliminación violenta de tres candidatos. Una vez asentado, Arquelao entabló buenas relaciones con Atenas, a la que proporcionó ayuda material en la última fase de la guerra del Peloponeso; a cambio, Atenas le apoyó militarmente en la conquista de Pidna por medio del estratego Terámenes (410). Para evitar conflictos internos y asegurarse su fidelidad, Arquelao anudó lazos de sangre con los dinastas de Lincéstida y Elimea. Intervino en Tesalia, siendo la primera vez que lo hacía un rey de Macedonia, donde ocupó la ciudad de Larisa, con el fin de apoyar las tendencias antiespartanas (400). Arquelao acometió importantes reformas para modernizar el reino y situarlo a un nivel próximo al resto de los Estados griegos. Fundamental fue la reforma militar, con la introducción en el ejército de los campesinos provistos del armamento hoplítico: esta medida tuvo notable alcance político, pues al conceder a las clases rurales la capacidad para participar en la "asamblea de los macedonios" o "asamblea del ejército", convocada para reconocer al nuevo rey y juzgar los delitos de traición, mermó el poder de la nobleza. Otras reformas obedecen a fines administrativos, como la creación de unos distritos territoriales y el traslado de la capital de Egas, que siguió siendo el principal centro religioso y solar de la necrópolis real, a Pella, mejor situada y con mayores ventajas para un mejor control de la frontera. Es de destacar también la construcción de fortalezas y el trazado de nuevas vías de comunicación. Desarrolló el comercio al adoptar el patrón monetario persa. En política fue filoheleno. Por último, Arquelao continuó la política de mecenazgo de sus antecesores. Hizo pintar su palacio por Zeuxis. Tuvo por huéspedes al músico Timoteo de Mileto, el épico Querilo de Samos y el trágico ateniense Agatón, pero sus instancias por atraer a Sócrates no tuvieron resultado. En su corte pasó sus últimos días el trágico Eurípides, mientras componía una de sus más logradas obras, Las Bacantes. Fundó un festival teatral en Dion. Fue asesinado por Cratero, su favorito, durante una cacería. Tras su muerte, Macedonia padeció un período de anarquía de diez años, hasta la ascensión al trono de Amintas II.
 
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