Arquias
(siglo IV a.C.). Agente de Antípatro, llamado Figadotero, esto es, cazador de fugitivos. En sus primeros años fue cómico. Cuando los atenienses humillados tuvieron que entregar a Antípatro, en 322 a.C., los ciudadanos que más calurosamente habían defendido su libertad, Arquias fue el instrumento que eligió el Macedonio para llevar a cabo las proscripciones. Sacó del templo de Éaco en Egina a los oradores Hipérides, Aristónico e Himereo y se los envió a Antípatro que los hizo matar. Hizo otras muchas víctimas y murió aborrecido de todos.

