Arquidamo III
(siglo IV a.C.). Rey de Esparta (360-338). Euripóntida, hijo y sucesor de Agesilao II. Antes de acceder al trono sobresalió en varias empresas militares sustituyendo a su padre, frecuentemente enfermo. Así, aunque no tomó parte en la batalla de Leuctra del 371, condujo al ejército de vuelta y mantuvo la integridad espartana frente a los vecinos arcadios en tiempos difíciles. Realizó una importante contribución a la defensa de Esparta en el año 362, cuando fue atacada por el general tebano Epaminondas. Una vez rey, alcanzó una significativa victoria sobre Megalópolis, para lo que contó con la ayuda de los focidios (351), a los que posteriormente quiso a su vez apoyar contra Filipo II y los beocios, aunque el intento resultó fallido por la traición de Faleco en las Termópilas (346). En el 343 fue enviado al frente de un ejército de mercenarios a Tarento, en Italia, en respuesta a la solicitud de ayuda de esta ciudad amenazada por lucanos y mesapios; luchando contra estos últimos, Arquidamo encontró la muerte cerca de Manduria en el año 338. Típico ejemplo de caudillo militar del siglo IV, al igual que su padre, Arquidamo gozó de gran prestigio en todo el mundo griego, proporcionando su nombre al título de uno de los discursos del orador ateniense Isócrates.

