Átalo III
(ca.170-133 a.C.). Último rey de Pérgamo (138-133), apellidado Filométor. Hijo de Eumenes II, sucedió a su tío Átalo II en el año 138. Señaló su advenimiento con asesinatos y, acometido de remordimientos, se encerró en su palacio, donde se entregaba a algunos estudios científicos. El reino había debido defenderse durante largo tiempo contra los asaltos de los gálatas. Pérgamo pasó a ser en el siglo II a.C. uno de los centros de la cultura helenística en Asia. La ciudad era célebre por su emplazamiento y sus monumentos, entre los cuales se contaba el famoso altar de Zeus, con notables esculturas. Murió de una insolación. El único acontecimiento destacado de su corto reinado fue su singular testamento, por el cual legaba el reino, salvo Pérgamo y su territorio cívico, al pueblo romano, hecho nunca bien explicado y que en el momento de su aplicación desató una violenta revuelta encabezada por Aristónico. Pérgamo pasó a ser provincia romana a partir de 133 a.C.. Ver, Dinastía Atálida.

