Jurisconsulto
La palabra designa un especialista del derecho que, a título privado, emite "consultas". En un principio era un servicio que el patrón debía a sus clientes; después, ciertos patricios acabaron por adquirir el monopolio de estas consultas y gozaron de una gran celebridad, hasta el punto de ser consultados por los mismos magistrados, como consejeros expertos en la materia. Lo más frecuente era que estos jurisconsultos fuesen grandes personajes, que una tradición de familia inclinaba al estudio del derecho. Primitivamente, el derecho civil estaba incluido en el derecho pontifical, y era el colegio de los Pontífices el que poseía, él solo, la ciencia del derecho. Pero, hacia la mitad del siglo V a.C. el secretario y liberto de Apio Claudio el Ciego, Cn. Flavio, publicó los formularios. A partir de este momento, se hizo posible estudiar el derecho. Los jurisconsultos no tardaron en publicar colecciones y tratados jurídicos. Q. Mucio Escévola en tiempos de Cicerón, se esforzó por dar una exposición sistemática y racional del derecho civil. Tuvo por continuadores a C. Aquilio Galo y a Servio, que fue a su vez jefe de una escuela, entre cuyos nombres se debe citar a Aulo, Ofilio y P. Alfeno Varo, contemporáneos de César. Durante el Imperio, época en la que su influencia se afirma, los jurisconsultos se distribuyen en dos escuelas: los proculianos y los sabinianos. Parece que los primeros fueron más tradicionalistas que los segundos, inclinados éstos a las innovaciones de inspiración extranjera. El principal entre los proculianos fue Labeo. El portaestandarte de los sabinianos fue Masurio Sabino, que tuvo por sucesor a C. Cassio Longino, cónsul con Tiberio, y después a Cn. Aruleno Caelio Sabino, cónsul en el año 69. Durante el principado de Trajano, los jurisconsultos de valía fueron muy numerosos: Titio Aristo, L. Javoleno Prisco, P. Juventio Celso, P. Salvio Juliano. El último de los sabinianos será, bajo Antonino, Gayo, autor de los Institutes. A finales del siglo II fueron notables: Ulpio Marcelo, Q. Cervidio Escévola y Papiniano, prefecto del pretorio bajo Septimio Severo. Papiniano ha dejado una obra considerable y en él se inspiraron sus discípulos Paulo y Ulpiano. Ver, Judicial (procedimiento romano).

