Vettones
o Vetones o Vectones. Pueblo prehispano, del área céltica, asentado en el sector occidental de la Meseta, entre el Duero y el Tajo, en la antigua Lusitania. Habitaba parte de las actuales provincias de Zamora, Salamanca, Ávila, Cáceres, Toledo y Badajoz. Los vettones ocupaban desde Helmántica hasta Turgalium (hoy, Trujillo) y Miróbriga (hoy, Ciudad Rodrigo), dividido su territorio por las sierras de Gata y Gredos. En líneas generales los vettones limitaban con astures y vacceos al norte, al este con los carpetanos, al sur con los oretanos, túrdulos y célticos y al oeste con los lusitanos. Estaban separados de los vacceos por el río Tormes. Desarrollaron la llamada "cultura de los verracos", toscas esculturas de animales (jabalíes, toros) relacionados con cultos ganaderos. La construcción de murallas de los castros salmantinos y abulenses en la segunda mitad del siglo V a.C., denota un incremento de la riqueza y los recursos de la comunidad, necesarios para hacer frente el coste económico y humano (horas de trabajo invertidas en la construcción en detrimento de tareas productivas primarias) de la edificación de dichas defensas. En este incremento de la riqueza debieron jugar un gran papel los contactos con sociedades más avanzadas del sur de la península y la influencia de los pueblos colonizadores, con quienes se realizaban intercambios, a través de una ruta prehistórica que luego dará origen a la Vía de la Plata. En torno al 500-400 a C. se produjo un cambio profundo en el interior de la península. La puesta en práctica de nuevas tecnologías agrícolas, (proceso de deforestación, conversión de zonas de bosque en pastos y campos para el cultivo), provocó que los asentamientos fuesen más grandes y de ocupación más prolongada (sedentarización), además de un crecimiento demográfico y una mayor jerarquización social. Como consecuencia de lo anterior, el aumento de la producción y la acumulación de riqueza repercutieron en las redes de intercambio y en los contactos regionales. La aparición de posibles invasores hace que se empiecen a construir murallas, torres, fosos; estos poblados fortificados se denominan genéricamente "castros". Cambia la actitud hacia los muertos, que se incineran y guardan en urnas que depositan en cementerios diferenciados. Gracias al estudio de los objetos de hierro que aparecen en las tumbas, como fíbulas y armas, se sabe que algunas se usaron durante generaciones, hasta 200-300 años. Anteriormente a los muertos se les inhumaba. También se dan cambios relacionados con los lugares de vivienda, los poblados. Se desarrolla de forma generalizada la metalurgia del hierro y se adopta el torno industrial de alfarero, para producir la cerámica anaranjada y pintada tan característica. Sus poblados no muestran indicios de destrucción violenta, lo que hace suponer que no opusieron resistencia a la penetración romana. Este hecho ha permitido un mejor conocimiento de sus poblados y necrópolis. Arqueológicamente, el territorio vetón corresponde al que ocupa la cultura denominada Cogotas II o de los verracos; esta cultura se desarrolla a partir del siglo V a.C. como una evolución de la cultura preexistente, Cogotas I, de finales de la Edad del Bronce, sobre la que influye la progresiva llegada de pobladores indoeuropeos. Ver, Ulaca, Abila, Las Cogotas.

