Indíbil y Mandonio

(siglo III a.C.). En la época de la llegada de los Bárquidas a la península Ibérica, los ilergetas y sus jefes Indíbil y Mandonio, eran aliados de los cartagineses, ayudando a estos contra Roma. En el 211 a.C. y junto a Asdrúbal Barca y otros pueblos indígenas, derrotaron a los hermanos Publio y Cneo Escipión en los alrededores de Castulo (cerca de Linares, Jaén), donde estos hallaron la muerte y los romanos un serio retroceso en su conquista de Hispania. A la llegada del nuevo Escipión, Publio Cornelio Escipión el Africano mayor, y tras la conquista de Carthago Nova en 209, Indíbil y Mandonio mudaron de bando, sintiéndose traicionados por el comportamiento de los cartagineses y de su jefe Asdrúbal, además de sentirse atraídos por la caballerosa actitud de Escipión, cuando este mandó respetar la vida y posesiones de los rehenes que encontró en Cartagena, mandándolos liberar. Entre ellos se encontraban miembros de las principales familias indígenas, incluídas las del propio Mandonio. Indíbil colaboró con Asdrúbal en la batalla de Baecula, donde fue hecho prisionero. Tras su liberación, junto con Mandonio, encabezó una sublevación general contra los romanos. En la batalla final, tras sufrir una derrota absoluta, ambos jefes murieron (205 a.C.) y Roma comenzó la misma política cartaginesa de toma de rehenes indígenas.
 
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