Mitanni
o Hurri o Hanigalbat o Khanigalbat o Naharina o Narou o Retenu. Reino de Oriente Medio, situado en los cursos superiores del Tigris y el Éufrates. La Alta Mesopotamia y Siria, son regiones ocupadas a mediados del II milenio a.C., por este gran imperio, cuya capital Wasuganni, debía situarse en algún lugar al norte, ignorándose su ubicación exacta. El Imperio Mitánnico estaba integrado por un conglomerado étnico, formado principalmente de hurritas y semitas. Aunque el estado hurrita de Mitanni no se configuró hasta mediados del siglo XVI a.C., desde fines del XVIII grupos iranios alcanzaron la región septentrional de Mesopotamia aprovechando el declive de la dinastía amorrea en Babilonia y la inestable situación política de Asiria. Su lengua no era indoeuropea ni semítica, aunque presenta algunas semejanzas con el urartiano, pero son considerados tradicionalmente como los portadores de una nueva cultura caracterizada ante todo por la utilización del caballo y del carro como instrumentos de combate. Hoy se sabe sin embargo que era conocido en Mari antes de que fuera divulgado por los hurritas, y en Egipto también antes de que los hicsos, a los que se suponía grupos hurritas o afines, los utilizaran en el Delta. Además, este uso bélico aparece vinculado a un grupo social de élite, los "maryannu" (del védico "marya", con el significado de "joven" o "guerrero") o clase guerrera de Mitanni que, en algún momento, llegó a convertirse en una auténtica "clase feudal" al servicio de la corona, de la que recibieron tierras como compensación. No obstante, entre la domesticación del caballo en el siglo XVIII y el uso atestiguado de éste con fines bélicos transcurren varios siglos: no es mencionado en el Código de Hammurabi ca.1.750, ni en textos hititas y egipcios antes del siglo XV, por lo que su introducción en Asia puede haber sido posterior a la infiltración hurrita. De todos modos, los "maryannu" revolucionaron la poliorcética antigua, con su extrema movilidad en combate. Este grupo guerrero de origen indoario constituía el estrato superior de la sociedad mitánnica, del que procedían las familias reales y de la nobleza impuestas sobre el elemento hurrita, que constituía la mayoría de la población. No es claro, por tanto, si el elemento indoario dominante llegó a Mesopotamia con el contingente hurrita originario o si, por el contrario, se sumó a éste ss. después imponiéndose por su pericia militar. Lo cierto es que a mediados del siglo XV en la sociedad mitánnica se usan dos lenguajes bien diferenciados: uno, indoario, reservado para términos institucionales y ante todo religiosos, nombres de deidades védicas (Mitra, Indra, Varuna) o iranias (Surias, Sumalia, Marutas), nombres de ciudades (Wasuganni, la capital del estado) y grupos sociales (maryannu). Pero ello no significa que no existieran asimismo deidades con nombres hurritas como Teshup y Khepa, siendo adoptado este último (femenino) por las hijas de los reyes (Kelu-Khepa, de Shuttarna II; Tatu-Khepa, de Tushratta) e incluso entre los hititas por sus mujeres (Pudu-Khepa, de Hattusilis II; Dadu-Khepa, de Shuppiluliuma). También algunos príncipes hurritas o "reyes" de estados vasallos de Mitanni incorporaron en su nomenclatura el nombre de la deidad masculina hurrita (Kibi-Teshup e Ithi-Teshup de Arrapkha, ubicado al sur del curso del Pequeño Zab). Pero los archivos de Nuzi, al este del Tigris, muestran que la población llevaba nombres hurritas y que la propia titulatura real (Erwi-zarri, "el señor-rey") era de origen asiánico. La misma onomástica usan los jefes-vasallos del estado de Mitanni en el norte de Siria (Alalak, Alepo, Qatna, Meggido) y Palestina (el país de "Huru", en las cartas de el-Amarna, correspondiente al pueblo de los "Horitas" en las fuentes bíblicas). Por tanto, hacia el siglo XIV se habría producido ya la simbiosis cultural ario-hurrita que caracterizará el resto del período hasta la desaparición del estado de Mitanni siglo y medio después ante el avance hacia el oeste del rey asirio Salmanasar I. Su organización era de tipo feudal, pero se sabe muy poco. Puede afirmarse que se trataba de un conglomerado de pequeños estados, cuyos soberanos aceptaban el protectorado del Gran Rey de Mitanni y al mismo tiempo practicaban una política exterior prácticamente independiente. Su máximo florecimiento, tanto político como social, lo adquirió entre los años 1.500 y 1.365. Durante esta época mantuvo su hegemonía y se relacionó amistosamente con Egipto. Su hegemonía se alcanza con Sanstatar, a comienzos del siglo XV. Este rey aprovechó, sin duda, el eclipse de la actividad egipcia en Asia, para extender su dominación por toda Siria, como mínimo hasta el Anti-Líbano, y su influencia probablemente hasta Palestina. Posteriormente a esos años, a finales del siglo XIV, la situación internacional cambió de forma radical, el Imperio Mitánnico llegó a desaparer y el equilibrio internacional dejó de existir. Los repetidos fracasos mitánnicos habían conducido al asesinato del rey Tushratta, llevando al trono de Wasuganni a Shuttarna III, sucesor de Artatama II de Hurri, quien contaba con el apoyo del rey asirio Asur-Uballit I. Este se hizo devolver las puertas de oro y plata de Asur, que años antes los mitánnicos se habían llevado como trofeo. Al mismo tiempo, el príncipe Mattiwaza, hijo de Tushratta, tuvo que buscar refugio en Babilonia, pero allí, el propio rey Burnaburiash II intentó matarlo. Mattiwaza logró huir y acudió en busca de ayuda a Hattusa, donde fue bien acogido por el rey Shuppiluliuma, temeroso del nuevo poder asirio. Así, un ejército hitita logró entrar en Wasuganni y entronizar a Mattiwaza, pero un ejército asirio enviado en socorro de Shuttarna III por Asur-Uballit I, logró frenar el avance hitita. De este modo, el antiguo Imperio Mitánnico quedó dividido en dos partes: una occidental, reducida a protectorado hitita y otra oriental, que recibió el nombre de Hanigalbat, convertida en provincia asiria. Un estado dividido y sometido al arbitraje de dos de las mayores potencias orientales significaba la ruptura del "equilibrio" anterior, pero sobre todo permitía la libre expansión de los "imperios" rivales (egipcios, hititas y asirios) hacia la parte meridional del estado de Mitanni, cuyos príncipes prestarían ahora apoyo alternativo a unos u otros sopesando sus posibilidades de supervivencia. Ver, Hurritas, Shuppiluliuma, Reyes de Mitanni.

