Idrimi

(siglo XVI a.C.). Rey (ca.1.530-1.510) de Alalakh, en el curso inferior del río Orontes, hijo menor de Ilimilimma I, rey de Alalakh. Habiendo sido destronado su padre como consecuencia de una revuelta auspiciada por el rey de Mitanni, Idrimi tuvo que huir con toda su familia. Se dirigió al País de Canaán, la actual Palestina, donde convivió varios años con los habiru, tribus nómadas muy belicosas que pueden ser identificadas con los hebreos de tiempos posteriores. Acabó juntando una tropa de fieles partidarios, con los que se dirigió por mar hacia los estados que fueron de su padre, en Siria, apoderándose de muchas ciudades, pero no de Alalakh. El rey de Hurri-Mitanni, a la sazón Barattarna, aceptó la nueva situación y concluyó un pacto de vasallaje con Idrimi, pero sin devolverle la antigua capital del reino, llegando a ser rey de Mukish, con capital en Alalakh. La fama de Idrimi se debe sobre todo a su estatua de caliza (1,02 m), hallada en un templo y hoy atesorada en el British Museum, que lo figura sedente, y que contiene una inscripción autobiográfica de 104 líneas, en la que narra primero cómo perdió su reino y luego cómo, tras ser acogido por los habiru durante siete años, pudo hacerse con el trono de Mukish. Asimismo, se indica que pudo conquistar una serie de importantes ciudades hititas tras lograr una alianza con el rey de Kizzuwatna, a las que saqueó y con cuyo botín pudo construirse su palacio y reformar las ciudades de su pequeño reino. Gobernó veinte años y según los textos de Alalakh IV su sucesor fue Niqmepa y no su hijo Adad-nirari. Ver, Alalakh, Ilim-Ilimma I.
 
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