Heraclea de Lucania
o Heraclea Lucaniaem. Ciudad griega de la Magna Grecia en Lucania, en Italia meridional, entre los ríos Aciris y Siris. Fue una colonia griega fundada más tarde que las demás de la región, en el territorio en el que había estado la colonia jónica de Siris, territorio que después de la caída de la ciudad fue una zona de contención entre ciudades estado. Atenas reivindicaba el territorio, y su colonia Turios, acogió pronto estas pretensiones, pero Tarento se opuso y se libró una guerra entre las dos ciudades hasta que llegaron al acuerdo de fundar una nueva colonia que sería un establecimiento conjunto, pero sería considerada colonia de Tarento. Algunos habitantes de Siris fueron incorporados a la nueva colonia. La ciudad, establecida en el emplazamiento de la antigua Siris, pronto fue trasladada a poca distancia, cerca del río Aciris, y tomó el nombre de Heraclea. Siris siguió existiendo, pero subordinada a Heraclea como su puerto y su emporio. Diodoro Sículo, fija la fundación en el 432 a.C., cuarenta años después del establecimiento de Turios. Diodoro, y más tarde Tito Livio, la mencionan como una colonia de Tarento. La nueva colonia creció rápidamente y se hizo próspera, protegida por el poder tarentino, que en esos años pelearon con los mesapios que ponían en peligro a la ciudad. Heraclea fue designada sede de las asambleas (paneguris) de Magna Grecia, inicialmente reuniones de carácter religioso, pero con el tiempo convertidas en reuniones políticas. Alejandro II de Epiro, tuvo entre sus objectvos sustituir la influencia de Tarento por la de Turios. Poca información se dispone de la ciudad hasta la época en que ya había comenzado su decadencia. Se sabe que luchó al lado de Tarento contra los mesapios y lucanos y que progresivamente cayó en estado de dependencia absoluta de Tarento. Cuando Alejandro II de Epiro fue invitado a Italia por los tarentinos y después se enfrentó a ellos, ocupó Heraclea y transfirió a Turios la sede de las asambleas de la Magna Grecia. En el año 280 a.C., los romanos, para separarla probablemente de Tarento, hicieron un tratado especial con Heraclea. Durante la guerra de Pirro de Epiro contra Roma, Heraclea fue escenario del primer conflicto, y allí el rey epirota derrotó totalmente al cónsul romano Lavinio, en una batalla entre la ciudad y el río Siris en el 280 a.C.. En esta época, los heracleotas fueron aliados de los tarentinos y de los lucanos contra Roma, y para apartarlos de la alianza, los romanos le ofrecieron un tratado de alianza mucho más favorable, que Cicerón menciona como un prope singulare foedus. Heraclea conservó su privilegiada situación política bajo la República romana y en el 89 a.C. obtuvo, junto con otras ciudades italianas, el derecho de ciudadanía en virtud de la Lex Plautia Papiria, dudando los heracleotas bastante antes de aceptar. No se sabe nada sobre el papel de la ciudad durante la Guerra Social, pero Cicerón menciona que los archivos locales habían sido destruidos por el fuego durante este período, de lo que se deduce que sufrió seriamente durante esta guerra. Fue dominada por Aníbal en el año 212 a.C.. El orador romano Cicerón, en su defensa del poeta Arquías, ciudadano adoptivo de Heraclea, se refiere a ella como ciudad próspera. Hoy, cerca de la granja modelo Policoro, a 5 kilómetros de la costa del golfo de Tarento, provincia de Matera, región de Basilicata, Italia. Ver, Taras.

