Subasta
En latín, auctio "aumento". Significaba propiamente la puja que se hacía en las ventas por subasta. Las condiciones de la subasta eran anunciadas en público (pradicere); la cosa vendida era asignada (addicere) al mejor postor. Cuando la subasta era de bienes debia intervenir un quaestor. En Roma se decía subasta por el modo de realizarse: se plantaba una lanza (hasta) en el suelo como signo y anuncio de la venta; un pregonero mostraba los objetos que se vendían y las cantidades que se ofrecían. En Roma las subastas se hacían en el Foro, bajo unos pórticos destinados a este fin. Ver, Hasta.

