Tempestad

o Tempestas. Diosa romana de los vientos y las tempestades, a la que rendían culto y demandaban su favor. Los romanos le levantaron un templo cerca de la Puerta Capena (Cfr. Ovidio, Fastos, VI). Se sabe que L. Cornelio Escipión les alzó un templo en Roma por la protección que le prestaron durante una travesía por aguas de Córcega; se conserva la inscripción de su epitafio. Se representaba por una mujer de expresión iracunda, emplazada bajo densas nubes en un cielo tempestuoso. De sus manos salen los granizos que matan los árboles y destruyen las cosechas.
 
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