Sepa

Presente en los Textos de los Sarcófagos y en el Libro de los Muertos, era una deidad egipcia que se invocaba para protegerse o curarse de las picaduras de los animales ponzoñosos (en especial de las serpientes) y de todas aquellas bestias que amenazaban a los dioses. Como indica su animal representativo, el ciempiés, se consideró un dios relacionado con la tierra, es decir un dios ctónico. De este modo, se identificó pronto con las necrópolis y se asimiló a Osiris. Su iconografía es de ciempiés u hombre con cabeza de ciempiés. Ocasionalmente puede tener cabeza de mono. Puede ser representado bajo aspecto momiforme, con dos cuernos conos en la cabeza. Su principal centro de culto fue Heliópolis.
 
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