Holocausto
Tipo de sacrificio en Grecia habitualmente ofrecido a divinidades del mundo subterráneo, en el que la víctima ofrendada era completamente consumida por el fuego a causa del temor que suscitaba el hecho de tomar una parte de cualquier ofrenda destinada a ellos por los peligros que entrañaba. Iban también dirigidas a difuntos de carácter excepcional, como los héroes, ya que se creía que necesitaban todo el alimento y que mostrarían su cólera en caso de no recibirlo completo. También se ofrecía, de manera más excepcional, a las divinidades olímpicas cuando se necesitaba una intervención poderosa por su parte sobre el curso de la naturaleza, una circunstancia que podía comportar incluso a veces sacrificios humanos. Este tipo de sacrificios eran también característicos de las religiones semíticas occidentales como las de judíos y fenicios.
)o( MITOLOGÍA.- Como los gastos eran demasiado grandes para que los pobres pudiesen sacrificar, Prometeo, que por la grandeza de su ingenio pasó por creador del hombre, obtuvo de Zeus el permiso de echar al fuego una parte de la víctima y comer la restante. Para dar por sí mismo un ejemplo y establecer una costumbre para los sacrificios, inmoló dos toros y arrojó su hígado al fuego. Separó luego la carne de los huesos, e hizo dos montones cubriéndolos con una de las pieles, con tal habilidad que parecían ser dos toros, pidiendo después a Zeus que escogiese para sí uno de ellos. Engañado el dios por Prometeo, creyendo tomar un toro, no tomó sino huesos, y desde entonces se puso a parte la carne de las víctimas para alimentar a los sacrificadores, y los huesos, que era la parte destinada a los dioses, eran consumidos por el fuego.

