Barca
Corresponde al signo jeroglífico "uia". La navegación en el Nilo, los lagos y las costas de Egipto se remonta a los primeros tiempos, y desde el Período Predinástico se utilizaban barcos de papiro con cabinas y remos de dirección traseros. Tales navíos se usaban tanto para viajar como para la pesca y el comercio, y constituyeron el principal medio de transporte en todas las épocas. No debe sorprender, pues, que los egipcios imaginaran a los dioses (y en especial al dios sol en sus diversas formas) navegando en tales barcos, creencias que quedan reflejadas en el uso de barcos ceremoniales para el culto. En estas barcas una capilla con la imagen del dios ocupaba el lugar correspondiente a la cabina, mientras que la cabeza de la divinidad, generalmente sobre un collar, se colocaba en la proa y la popa de la embarcación. Así, la imagen del dios era llevada a hombros de los sacerdotes cuando la sacaban del templo en procesiones o viajes sagrados. Desde el punto de vista mitológico, el dios sol Ra poseía dos barcas, Mandjet y Mesektet, las naves del amanecer y el atardecer. Frecuentemente, se las representaba sobre el jeroglífico para cielo, un signo de lago, que representaba el océano celestial, o recorriendo el cuerpo arqueado de la diosa del cielo Nut. Las representaciones de estas barcas muestran gran variedad de detalles; así, el dios sol puede aparecer como un halcón, un escarabajo pelotero, un carnero o una divinidad antropomórfica con la cabeza de una de esas criaturas. Por otra parte, el sol podía representarse con un disco o como el "Ojo de Ra", aunque la forma humana con cabeza de halcón es quizá la más común en todos los períodos. Normalmente a este dios lo acompañaban varias divinidades, como Thot, Hathor, Maat o (en representaciones funerarias) una figura que representaba al difunto, y estos acompañantes se identificaban a veces por la presencia del signo para "seguidor". En pinturas de tumbas y viñetas de libros funerarios aparece con frecuencia la barca solar en su viaje nocturno a través del mundo subterráneo, arrastrada como una falúa por varios dioses bajo la forma de hombres, chacales, uraei o pájaros ba. En muchos períodos fue costumbre incluir pequeñas figuras de barcas en las tumbas, o reproducirlas en las estelas funerarias para representar el peregrinaje real o pretendido del difunto al santo lugar de Abydos. Si bien las "barcas solares" que se han encontrado en tumbas reales de distintas Dinastías antiguas podían reflejar el deseo del difunto rey de unirse al dios sol en su viaje a través del cielo, la orientación que presentan esas barcas no es siempre en sentido este-oeste, con lo cual es posible que algunas de ellas también representaran el viaje ritual a un antiguo lugar de peregrinaje.

