Dominus
Para un romano tradicional, el término dominus tenía unas implicaciones demasiado aduladoras, pues en principio designaba al "señor" de sus esclavos, al amo. Augusto rechazó el tratamiento y Tiberio, haciendo gala de un carácter netamente romano, dijo textualmente que él era dominus para sus esclavos, imperator para sus soldados y princeps para el resto.

