Aristónico

(siglo II a.C.). Pretendiente al trono de Pérgamo. Fue, probablemente, un hijo ilegítimo del rey Eumenes II de Pérgamo, y tras la muerte de Átalo III, en el 133 y la donación del reino a Roma, lideró una revuelta contra los romanos en favor de su propia reclamación del trono. Mal recibido en la capital y en las otras ciudades, Aristónico encontró sus principales apoyos entre la población rural y los marginados, aunque no faltaban a su lado elementos de las clases superiores opuestos también al testamento y a Roma. Habiendo logrado apoderarse de la flota atálida, Aristónico venció al cónsul romano Craso Muciano, Publio Licinio (131), pero fue a su vez derrotado y rechazado al interior. Fue entonces cuando la guerra tomó un carácter de levantamiento rural y servil contra el poder central; el nombre de "Heliópolis" que Aristónico proporcionó al Estado que quiso fundar en Misia y la presencia de Blosio de Cumas, antiguo tutor de los hermanos Graco, sugieren un programa utópico de revolución social, aunque es difícil precisar algo. La violencia ejercida por los "heliopolitanos" le hizo perder partidarios, y finalmente, vencido por Perperna, Marco y sitiado en Estratonicea (130), Aristónico fue hecho prisionero y enviado a Roma por el cónsul Aquilio, donde murió estrangulado (128).
 
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