Badariense

o Tasiense. Primera cultura predinástica de Egipto que originalmente se identificó en El-Badari, localidad del Alto Egipto, y se extiende desde el 5.500 al 4.000 a.C., aproximadamente. Los badarienses fueron agricultores, y domesticaron la cabra y la oveja. Mantuvieron algún tipo de contacto con el mar Rojo, habiéndose encontrado conchas de esa región en sus enterramientos. Fueron alfareros excepcionalmente hábiles, cualidad visible en su bella cerámica bruñida, con el borde superior negro, lo que se lograba poniendo boca abajo la cerámica en el fuego. Una cerámica similar se fabricaba en Nubia hasta tiempos muy recientes. La cerámica badariense es aún más destacable por la extrema delgadez de sus paredes y por su excepcional dureza. Tales resultados solamente podían ser obtenidos por hábiles alfareros, capaces de controlar con gran precisión la cocción a elevadas temperaturas, y empleando una técnica tradicional muy antigua y segura. Los badarienses enterraban a sus muertos en el desierto, en tumbas poco profundas, de forma que del material excavado sobresalía un montículo sobre el enterramiento. Estas tumbas iban a ser una característica inmutable en la forma que tenían los egipcios de enterrar a sus muertos, aunque, como veremos más adelante, se transformó drásticamente, especialmente en los enterramientos pertenecientes a personas de un estatus elevado en las primeras dinastías, más de dos mil años después de los tiempos badarienses. La cultura badariense fue seguida por la primera cultura que se asocia en arqueología con el importante yacimiento predinástico de Naqada. Ver, Amratiense, Gerzense.
 
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