Inicio
Sobre Tesauro
Contacto
Caradrio
Ave fabulosa cuya sola mirada curaba la ictericia, según los griegos, pero era menester que el enfermo lo mirara y que el pájaro le volviese sus miradas atentamente, porque si apartaba la vista, el enfermo moría infaliblemente.
Volver
Política de privacidad y Aviso Legal
Volver