Ciro el Joven
(ca.423-401 a.C.). Descendiente de Ciro II el Grande y segundo de los hijos de Darío II Notos y Parisátide o Parisatis. En el año 407, aproximadamente a la edad de quince años, fue enviado por su padre a Asia Menor para ser sátrapa de tres provincias: Capadocia, Frigia y Lidia. Arrestó a algunos enviados atenienses que encontró por el camino y los retuvo durante tres años para mantener en secreto su política en favor de Esparta. En Sardes se encontró con el general espartano Lisandro, ayudándolo con dinero. Su padre murió en el 404 y le sucedió su hermano mayor Arsaces, con el nombre de Artajerjes II. Tisafernes, sátrapa de Caria a quien Ciro había sustituido como principal gobernador persa en Asia Menor, intentó expulsar a Ciro, denunciándolo ante Artajerjes como traidor, pero la madre de Ciro intervino en su favor con éxito. Sin embargo, de regreso a su provincia, Ciro confabuló para suplantar a su hermano y persuadió al gobierno espartano para que lo ayudara. Consiguió un ejército mercenario para atacar abiertamente al Estado independiente de Pisidia. En la primavera del 401 condujo a su ejército de 20.000 hombres, la mitad de los cuales eran mercenarios griegos, en dirección al este, hacia el Éufrates y Tapsaco, y luego río abajo. Tisafernes comunicó rápidamente a Artajerjes la situación de peligro y este último organizó un ejército improvisado en Cunaxa, a unos 70 kilómetros al norte de Babilonia. En la batalla que tuvo lugar, Ciro murió, pese a que la infantería griega tuvo una buena actuación. La retirada de los mercenarios griegos del ejército de Ciro ha sido magistralmente descrita por Jenofonte en su inmortal obra Anábasis o La retirada de los diez mil. Ver, Sátrapas persas de Lidia.

