Cleobis
y Bitón. Hijos de Cidipa, sacerdotisa de Hera en Argos. Leyenda de la mitología griega, en la que se narra cómo en la ciudad de Argos, Grecia, mientras se celebraba una fiesta argiva en adoración a la Gran Diosa Madre, se uncieron el yugo de una carreta para arrastrar el carro de su madre hasta el templo, para suplir la falta de los bueyes que debían tirarlo. Esta, llena de gratitud, rogó a la diosa que les concediese aquello que más conviene al ser humano. En respuesta, Hera les hizo quedarse dormidos hasta la hora de su muerte. Según parece, la leyenda tiene bases reales ya que Heródoto da cuenta de ella y Pausanias afirma haber visto sus figuras representadas en un friso en Argos. El mismo Heródoto refiere que los argivos hicieron estatuas de bronce conmemorando el extraño suceso y tales estatuas fueron encontradas por arqueólogos franceses en 1883, determinándose que datan de comienzos del siglo VI a.C.

