Tarquino el Soberbio
Lucio (siglo VI a.C.) o Tarquino II. Séptimo y último rey de Roma, llamado el Soberbio, hijo o nieto de Tarquino Prisco. Subió al trono en 534 a.C., asesinando a Servio Tulio, su antecesor, padre de su mujer Tulia. Después de aquella usurpación, ya no pudo dominar sino por el terror. Exterminó a la mayor parte de los senadores, y gobernó despóticamente sin contar con el Senado ni el pueblo. Emprendió guerras con los extranjeros y conquistó muchas ciudades; embelleció Roma, concluyendo las cloacas, y edificando en el Capitolio el templo donde luego iban a ofrecer sus despojos los triunfadores. Se hallaba sitiando Ardea, cuando la violencia ejercida contra Lucrecia por su hijo Sexto Tarquino, sublevó al pueblo de Roma, que con Bruto y Tarquino Colatino a la cabeza, pronunció la abolición de la monarquía. Entonces se vio obligado a expatriarse, y a pesar de las diferentes tentativas que hizo para recobrar su trono, en la primera de las cuales pereció su hijo Sexto, no pudo conseguirlo, y fue a morir a Cumas miserable y olvidado. Con él termina el período histórico de la monarquía y la dominación etrusca de Roma, comenzando la República, aunque, según las últimas tendencias, se supone que no fue un período determinado, sino tal vez un proceso paulatino. Ver, Lucrecia.

