Templo
El término templo deriva de la palabra latina templum, que significa un espacio circunscrito, delimitado y orientado. El templo es un edificio destinado al culto religioso y a la protección de las imágenes, reliquias y espacios sagrados, es por tanto un lugar de recogimiento y reflexión. Dada la importancia de la religión en las distintas civilizaciones, este tipo de edificio constituye con frecuencia uno de los elementos más significativos producido por los artistas de cada cultura. Las características constructivas y arquitectónicas de los templos varían considerablemente de una religión a otra debido a las diferencias en su liturgia, a sus rituales o a los distintos conceptos que cada cultura tiene de la divinidad y su relación con los creyentes. En muchas religiones antiguas como la egipcia, la griega o la romana, el templo era considerado la casa de la divinidad y por ello estos edificios no están diseñados para el uso de los fieles. Otras creencias como el cristianismo, el budismo, el judaísmo o el Islam basan su práctica religiosa precisamente en la comunidad de los creyentes cuyos ritos se celebran en el interior de los templos. La necesidad de albergar a un elevado número de fieles hace que los edificios de culto de estas religiones tengan un diseño arquitectónico de mayor envergadura, diferente a los anteriores.

