Templo mesopotámico
Los templos más antiguos que se conocen son los de Mesopotamia y en particular los de Sumer, mal conservados por que se construyeron con adobe. El palacio mesopotámico con frecuencia incluía el templo, con numerosas dependencias, patios y almacenes, demostrando su papel económico. Los templos son construcciones características de la cultura mesopotámica relacionadas directamente con los ziggurats o zigurat o ziqqurratu o zigurratum (del acadio ziqqurat que significa "construir en alto" o "torre"). Por regla general, los ziggurats son edificaciones emplazadas sobre plataformas elevadas cuya estructura arquitectónica se basa en una torre piramidal y escalonada, formada por la superposición de una serie de cuerpos que van decreciendo en número variable. La torre en sí misma, puede ser de planta rectangular o cuadrada y el acceso se realizaba mediante escaleras o rampas. Este sistema de circulación permitía a los sacerdotes llegar al punto más elevado, situado en la terraza superior, donde el templo albergaba la estatua de la divinidad. Los ejemplos mesopotámicos más antiguos se encuentran en Eridu y en Uruk y corresponden al V y IV milenio. En un gran número de casos, el templo mesopotámico es de planta cuadrangular rodeado de un muro exterior. Gracias a un patio interior se accede a un vestíbulo, en el fondo del cual se halla la cella (sala central) y en algunos casos una antecella (sala que precede a la central). Todo este conjunto arquitectónico se halla rodeado de salas secundarias y galerías. Uno de los ejemplos más representativos de este tipo de templo es el de Ishtar de Akkad en Babilonia. En algunos casos la planimetría puede ser mucho más compleja y componerse de muchas más dependencias, como en el caso de los templos de Nabu en Borsippa, el de Sin y Shamash en Assur o el de Ninurta (Epatutila) en Babilonia. En casos excepcionales contamos con la presencia de un espacio rodeando al edificio religioso, denominado témenos, como en el templo de Khafajé, de Ur o de Marduk en Babilonia. También existen ejemplos concretos donde varios templos se integran dentro de estructuras palaciales, como es el caso de Sargon en Khorsabad (Dur-Sharrukin). Uno de los zigurats mejor conservados es el de Tsoga Zanbil, en Irán.

