Erídano
Riachuelo de la antigua Atenas. Nacía en la vertiente sur del monte Licabeto y discurría a través del ágora hasta la zona arqueológica del Cerámico. Debido a las inundaciones del Erídano, los atenienses lo encauzaron en túneles de ladrillo, por lo que fluía principalmente bajo tierra en época clásica y sólo era visible en la superficie fuera de las murallas de la ciudad arcaica en el barrio del Cerámico. Es mencionado varias veces en la literatura griega antigua. Esta construcción cubierta del cauce fue reparada a principios de la época romana imperial y en la bizantina.

