Túnel de Eupalino

o Acueducto Eupaliniano. Túnel de 1.036 m de largo en la isla de Samos, Grecia, construido en el siglo VI a.C. para servir como acueducto. Dicho túnel es el segundo que se conoce en la historia, que fue excavado desde ambos extremos (griego, "que tiene dos entradas"), y el primero con un enfoque metódico en hacerlo. El túnel de Eupalino era también el túnel más largo de su tiempo. En el siglo VI a.C., Samos estaba gobernada por el famoso tirano Polícrates. Durante su gobierno, dos grupos de trabajadores bajo la dirección de Eupalino de Mégara cavaron un túnel a través del monte Ámpelo para construir un acueducto y abastecer a la antigua capital de Samos. Era de la mayor importancia defensiva, ya que el acueducto al correr bajo tierra no era fácil de ser encontrado por un enemigo que quisiera cortar el abastecimiento de agua. El acueducto de Eupalino es famoso hoy como una de las obras maestras de ingeniería de la antigüedad, y fue usado durante mucho tiempo, como lo prueban los hallazgos arqueológicos. Fue descubierto en 1.882-1.884. El acueducto o túnel de Eupalino es citado por Heródoto. El método que empleó Eupalino para hacer que los dos grupos se encontraran en medio de la montaña, está documentado por los investigadores. Eupalino era consciente de que los errores en la medición podían hacerle perder el punto de encuentro de los dos equipos, horizontalmente o verticalmente. Por ello, empleó técnicas que evitasen el problema. Sus precauciones resultaron innecesarias, debido a que las mediciones indican que prácticamente no hubo ningún error. Explorado completamente en los años 70, el acueducto llevaba el agua de una fuente situada en la vertiente norte del Ámpelo: el agua se recogía en una gran cisterna y se hacía pasar por unas tuberías de terracota, por las que llegaba al túnel. El túnel atravesaba en una longitud de 1.045 m el Ámpelo y estaba compuesto de dos partes: un acceso y una galería inferior por la que pasaba la canalización propiamente dicha. El primero, de 1,90 m de altura y 63 cm de anchura, está excavado en la roca. Tan sólo en algunos tramos se hizo necesario un arreglo artificial con grandes bloques de piedra caliza y techo a dos aguas. En el fondo de este pasadizo superior se excavaron una serie de pozos, a partir de los cuales se procedió a la abertura del canal, de apenas 1,50 m de altura, en el que se encontraba la conducción de terracota. La salida del túnel se encontraba en el interior de la muralla y, desde aquí, la conducción continuaba hasta una o más fuentes que aún no han sido localizadas. En las paredes del túnel superior se había pintado en caracteres arcaicos la inscripción parádeigma, que indicaba el "modelo" a seguir en los trabajos. A lo largo de toda la galería inferior corre una línea horizontal que indicaba el nivel exacto que había de seguirse en la excavación. Así se consiguió una pendiente bastante regular de 0,4 %. Cada 63 m hay una señal vertical, que lleva al lado un número y un nombre, el del responsable de cada uno de los grupos de trabajos.
 
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