Urbanismo
Pasa por diversas etapas desde sus orígenes hasta llegar al urbanismo de las grandes urbes romanas. Ya Pigordini creía encontrar en las terramaras los planos regulares de las ciudades romanas. La influencia etrusca ha podido ser considerable (ejemplo de Marzabotto), pero la prioridad parece corresponder a Grecia. Las más antiguas ciudades griegas estaban edificadas con frecuencia en torno a una Acrópolis o un puerto natural. Desde el siglo VI a.C. muchas ciudades recibieron fortificaciones. En el interior de las murallas las calles eran estrechas, con curvas, la mayor parte sin pavimentar y flanqueadas por casas pequeñas. Una plaza de mercado o ágora proporcionaba el centro comercial, social, religioso y político de la ciudad. Un teatro normalmente ocupaba una ladera adecuada. El estadio y los cementerios estaban normalmente fuera de los muros. En los ss. VI y V a.C. al lado del sistema ortogonal simple, originario de Oriente, aparece el plan en cuadrícula (per strigas). El nombre de Hipodamo de Mileto es, sobre todo, un símbolo: el arquitecto ha podido reducir a doctrina un sistema preexistente en el Próximo Oriente Antiguo, concediendo una atención particular al carácter monumental y a los efectos escenográficos. En el período helenístico se construyeron calles con largos pórticos con columnas y el plano hipodámico se impuso por todas partes. La ciudad helenística fue el modelo para la mayor parte de los urbanistas romanos, aunque también estuvieron influidos por tradiciones de arquitectura militar y de agronomía (Ver, Gromaticus). Ciertas ciudades romanas derivan del tipo hipodámico, con insulae de un actus por dos (o más). Los ejemplos se encuentran incluso en terreno accidentado (Norba, Alba Fucens, Cosa). Otra forma de urbanismo está en relación con el tipo del castrum frecuente en el origen de las colonias romanas. A diferencia de la ciudad griega descentralizada, la disciplina militar y política de Roma ordena las habitaciones en torno del foro, centro político situado en el lugar de cruce de los ejes. El foro ocupó el lugar del ágora, se mejoró el sistema de drenaje y las casas tendieron más a elevarse formando bloques de pisos (insulae). Como en el mundo griego, las nuevas fundaciones podían establecerse según un plano predeterminado mientras que otras ciudades más antiguas "simplemente crecían". En Roma, el crecimiento desordenado de las casas y la tradición han hecho difíciles los planos de urbanismo: grandes momentos son señalados por los gobiernos de Sila y de Augusto, por la serie de los foros imperiales y las reconstrucciones consecutivas a los incendios. Así, Nerón reconstruyó Roma tras el famoso incendio del año 64.

