Eulalia de Mérida
(santa) (siglo III-IV). Virgen y mártir de Mérida, martirizada en dicha ciudad en el 303. Hija de noble familia, fue martirizada a los doce años, en el tiempo de la terrible persecución de Diocleciano. Cuando fueron promulgados los decretos contra el culto cristiano, su madre la llevó a una quinta cercana a la ciudad, para resguardarla de la persecución. Pero la niña huyó de su refugio una noche y, recorriendo a pie el camino que la separaba de Mérida, se presentó por la mañana ante el tribunal: se declaró cristiana, renegó de los dioses romanos y censuró a Maximiano Hércules, encargado del gobierno de España, que había llevado al extremo el rigor de la persecución. El juez intentó hacerla ceder, pero no lo consiguió. La entregó a los verdugos y comenzó para ella un martirio espantoso: sus pechos fueron desgarrados con garfios de hierro, sus costados, con uñas aceradas, le aplicaron en el vientre antorchas encendidas y le incendiaron los cabellos hasta morir. En el mismo lugar del martirio fue levantada una basílica, que llegó a tener en la ciudad más importancia que la propia catedral. Su fiesta se celebra el 10 de diciembre.

