Eumenes

(ca.361-316 a.C.). Uno de los más ilustres tenientes de Alejandro Magno, que nació en Cardia, en el Quersoneso de Tracia. Su primer cargo fue secretario de Filipo II, y después ocupó un puesto idéntico al lado de Alejandro, que le profesó una estimación particular; le confió mandos militares, y llegó a ser hiparca o general de una división de caballería, a pesar de su condición de griego entre los macedonios. Durante la expedición asiática de Alejandro, Eumenes fue uno de los más próximos al entorno del rey, quien le encargó diversos mandos militares y le introdujo en su propia familia dándole como esposa, en la boda masiva de Susa del 324, a Artonis, hermana de la reina Barsine. Después de la muerte de Alejandro, recibió el gobierno de la Capadocia, la Paflagonia y el Ponto, que tuvo que pacificar, ayudado por el regente Pérdicas, al que secundaba en sus esfuerzos por mantener unido el imperio. Cuando Pérdicas se enfrentó con Antípatro y Ptolomeo, Eumenes se encargó de defender Asia Menor contra Antípatro y Crátero, al tiempo que Pérdicas se enfrentaba a Ptolomeo. Dirigió un ejército macedonio con aportaciones de capadocios, venció a Crátero y a Neoptolemo y mató a este último. Al abandonar a Pérdicas los demás diádocos, quedó Eumenes solo y fuera de la legitimidad macedonia. Pretendiendo organizar una resistencia con amigos de Pérdicas, fue derrotado en Orcinia (320 a.C.), aunque pudo refugiarse en Nora. Muerto Antípatro, al sucederle Poliperconte, apoyado por una parte del ejército, ofreció una tregua a Eumenes a cambio de su reconocimiento como soberano y la dirección de la guerra contra Antígono en Asia, que inició en el año 318. Marchó Antígono contra Eumenes, y después de tres años de guerra en que la fortuna halagó sucesivamente a ambos contrarios, se dio al fin una batalla decisiva, Gadamarta, que perdió Eumenes por el estado de insubordinación de sus tropas. Al principio de la pelea, Antígono, aprovechando el polvo que envolvía a ambos ejércitos, destacó un cuerpo de caballería, que doblando el ala izquierda del enemigo, se apoderó de todos sus bagajes. Terminada la batalla, los Argiráspidas, cuerpo de preferencia, desesperados al saber que sus equipajes y sus familias se hallaban en poder del enemigo, pensaron en rescatarlos por medio de una odiosa traición, y en efecto, entregaron a Eumenes a manos de Antígono, quien no pudiendo resolverse a disponer su ejecución, le privó de alimento, y se hallaba ya expirando cuando le acabaron de matar sus guardias al levantar el campo. Después entregó el cuerpo a su familia y mandó hacerle todos los honores militares. Es el último de los Diádocos que defendió la idea de la unidad del Imperio y defensor de la causa de Alejandro IV.
 
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