Mónimo de Siracusa
o Monimus de Siracusa (siglo IV a.C.). Filósofo cínico que apoyó el escepticismo, negando que hubiera un criterio de verdad. Según Diógenes Laercio, Mónimo fue esclavo de un cambista corintio que escuchó historias sobre Diógenes de Sínope, de Xeniades, el maestro de Diógenes. Para poder convertirse en el alumno de Diógenes, Mónimo fingió locura arrojando dinero hasta que su maestro lo descartó. Mónimo también se familiarizó con Crates de Tebas. Era famoso por decir que "todo es vanidad". Según Sexto Empírico, Mónimo era como Anaxarco, porque "comparaban las cosas existentes con la pintura de una escena y suponían que se parecían a las impresiones experimentadas en el sueño o la locura". Dijo que "era mejor carecer de visión que de educación, porque bajo la primera aflicción, caes al suelo, en la segunda, bajo tierra", y tambien dijo que "La riqueza es el vómito de Fortuna". Fue autor de poesías cortas, de forma jocosa pero serias en el fondo (paignía), presumiblemente relacionados con la spoudaiogeloin de estilo cínico, y de dos libros en prosa: Sobre los impulsos y Exhortation a la filosofía. En el libro dos de las Meditaciones de Marco Aurelio, escribe: "Hay una verdad obvia en la afirmación del cínico Mónimo de que 'todo es opinión, y también es obvia la utilidad de esta afirmación si un hombre se beneficia de ella en la medida en que es cierto".

